miércoles, 5 de mayo de 2010

Prohibido soñar

Algo pasa.
Debo dejar de soñar.
No me es útil, no me sirve, no me hace bien.


“En la antigüedad clásica, los sueños eran entendidos como revelaciones divinas o demoníacas, y podían además revelar el porvenir del sujeto que soñaba. Luego, desde Aristóteles los sueños pasaron a ser una actividad del alma, y no de los dioses. Ya desde la antigüedad, con Artemidoro, los sueños incluso podían ser interpretados, o sea transformados en un lenguaje entendible”

Si soñamos en el momento en el que dejamos que nuestra mente esté libre para que pueda descansar, desahogarse… ¿Por qué llegan personas, situaciones, momentos que deseamos dejar a un lado?… Desde hoy he colgado en la puerta de mi mente un letrero que volteo cada noche hacia el lado que dice “Prohibido soñar”.

No quiero soñar. No quiero que nadie se me aparezca en sueños, no quiero que lleguen y se vayan. No me gusta, me incomoda, protesto. Eso no es para mí. Ya había pasado antes que se me metía en sueños un personaje al cual tenía que sacar a empujones… y justo alguien que me enseñó cómo hacerlo viene ahora a joderme las noches, a atormentarme, a darme palabras que no sirven de nada. Ya me imagino a los sicólogos –y a los que están en formación- pensando “Esos son deseos reprimidos”. Pero no! Yo lo juro, lo juro por mis sueños de la vida despierta que no son ningunos deseos de nada. Lo que quiero es estar tranquila, en calma, dormir por fin, recuperar mi risa… yo no quiero soñar. No necesito soñar con nadie y mucho menos con alguien que me haya estropeado las alas.

Ahora que buscaba en la web el significado de los sueños, me acordé que hace como una semana soñé con gatos… soñé que habían dos gatos, uno rosado y uno azul, y estaban como agresivos… uno –no logro recordar cuál de los dos- me trataba de atacar pero yo le acariciaba la cabeza y no me hizo finalmente nada… otro me trató de morder la mano derecha pero no me hizo daño. Ese día, con miedo y distinto a lo que hago usualmente, quedé tan inquieta que lo busqué… y si quieres saber lo que me salió, búscate lo que significa soñar con gatos… y ata cabos.

Entonces… me prohíbo soñar. Nada, pa’fuera. Me prohíbo terminante y abiertamente cualquier clase de pensamientos, visiones, revelaciones divinas o demoniacas mientras estoy buscando el descanso. No señor. Estos sueños no me gustan.

3 comentarios:

Joanna Riquett dijo...

Ánimo Marthyca (Sorry, Martha no sale natural). Sé que cualquier consejo que escuches ahora no servirá de a mucho, pero recuerda que todavía tienes alas de mariposa.

Just Me dijo...

Todos esos sueños son parte del proceso...son necesarios para que el al final no quede nada adentro y todo lo que nos hace daño salga...

Se que nada sirve dar ánimos, ni decir que mañana todo va estar bien...pero si hay algo que la historia nos ha enseñado a todos es que el tiempo es nuestro mejor amigo...con el tiempo toda herida quedará curada..

Un súper abrazo εϊз

ErikaPao dijo...

Mi mariposa hermosa, no sabes cuánto me identifico con eso, porque precisamente yo también he tenido esos sueños recurrentes con personas de las que prefiero tener mejor los bonitos recuerdos...! Y fíjate, yo también he soñado con gatos como los que describes y me averigüé el significado, y sí, no quisiera creer en supersticiones y esas vainas, pero todo resultó tal cual, así que por eso te entiendo aún más. Fíjate, yo también escribí un post por un sueño recurrente pero me salió en forma de poesía, aquí te lo dejo pa' que lo leas http://erikapao.blogspot.com/2010/04/los-no-suenos.html y te mando un súper abrazote, pa' lante...