martes, 3 de mayo de 2011

AutoBio IV

A veces me da miedo el silencio. 


Prefiero la presencia, 
la carcajada, 
el escándalo armónico.


A veces, 
extraño una mano pasándose en mi cabello, 
un beso en la frente para los dulces sueños 
y el abrazo de media noche. 


Me da miedo el silencio 
porque es el momento preciso 
para tomar decisiones, 
cerrar los ojos 
y lanzarse al vacío
              esperando volar.


AutoBio III

Cuando lloro se me salen solas las lágrimas.
A cántaros me lavan los ojos 
y el corazón, 
y el alma. 


Si necesito llorar, 
entonces lloro 
y vuelvo a ser feliz 
                             rapidito.


Es como si se tratara de una limpieza a profundidad... 
como si los ojos prefirieran pasar toda la noche tomando un baño de tina
y dejar para otro día el tiempo de dormir. 

AutoBio II

Me alimento de presencia,
bailo con sonrisas nobles, 
disfruto las mañanas.


Me brillan los ojos al asomarme a una ventana 
y encontrar que hay mariposas y árboles con flores de colores.

Trato de no dar espacio a la tristeza 
pero, si se cuela, 
sonrío a propósito 
frente a un espejo 
a modo de conjuro.

AutoBio I

Me gusta asombrarme
y creer en la mirada de la gente.

Me gustan los abrazos 
y dar besos que, de tanto, suenen. 


Me río de bobadas, 
no sé decir mentiras, 
me gustan los chistes flojos
y la Jumbo Jet.

lunes, 2 de mayo de 2011

Sencillo

Quiero creer.
Me da la gana.
Me dan ganas.

Creo en la mirada.
En la caricia.
En el brindis.

Me arriesgo,
Me lanzo,
Vuelo.

Armonía.

Escribo otra vez.

Salen solas las palabras,
Danza el lápiz
Importa poco la caligrafía.

Quizá tendría que hacer planas.
Practicar que la “p” llegue al final de la línea,
Que la “L” tenga una curva perfecta,
Que la “c” no se parezca a la “e”.

Escribo.
Danza la mano
E importa poco,
muy poco
lo que he practicado:
los círculos perfectos,
las lomas
las “o”.

Escribo y fluye.

Presiento que ésta es la ley de la armonía.